
Lejos de los formatos tradicionales, la obra apuesta por la música gráfica y contemporánea, utilizando dibujos, trazos y elementos visuales inspirados en el primer mapa de Puebla para construir una propuesta artística única. Cada línea y estructura plasmada en la partitura representa melodías, mientras que frases históricas escritas en latín se integran como parte de una narrativa que conecta pasado y presente.
La creación fue concebida como una cartografía sónica interdisciplinaria donde convergen música, danza y artes visuales, permitiendo interpretar la riqueza histórica y cultural de la capital poblana desde una perspectiva contemporánea.
Inspirada en el nombre histórico de Puebla, referencias bíblicas y la geometría urbana que caracteriza a la ciudad, la obra busca materializar la esencia de una metrópoli que a casi cinco siglos de su fundación continúa reinventándose a través del arte y la cultura.
El proyecto surgió a petición del Voluntariado del Honorable Congreso del Estado de Puebla y se suma a una trayectoria artística que ha llevado el talento poblano a escenarios internacionales.
Daniel Jiménez García es autor de diversas obras conmemorativas, entre ellas las creadas por los 15 años del Complejo Cultural Universitario y los 200 años del Archivo General de la Nación. Asimismo, ha desarrollado proyectos de videodanza en el Muro de Berlín y producciones artísticas vinculadas a los campos de concentración de Auschwitz.
Para el compositor, cada una de sus creaciones tiene el propósito de preservar la memoria y trascendencia de los espacios que las inspiran.
“Plasmar mi trabajo en diferentes partes del mundo es un gran compromiso para dar a conocer que Puebla está a la par de grandes ciudades, aportando al arte del siglo XXI”, expresó.
Con esta partitura conmemorativa, Puebla no sólo celebra casi cinco siglos de historia, sino que también reafirma su vocación cultural a través de propuestas innovadoras que dialogan entre el patrimonio, la creatividad y el arte contemporáneo.

