
Con una trayectoria vinculada a algunos de los grandes descubrimientos y debates de la Física moderna, Maiani compartió con la comunidad universitaria su visión sobre el presente y futuro de esta disciplina, así como sus experiencias al frente del CERN entre 1999 y 2003.
Su relación con la BUAP se remonta a más de dos décadas y está estrechamente ligada al impulso de la participación de científicos latinoamericanos y mexicanos en los experimentos desarrollados en Ginebra, Suiza.
🔬 Una ciencia que todavía tiene grandes misterios
Durante su encuentro con estudiantes y académicos, Maiani destacó que la Física de partículas atraviesa una etapa especialmente importante. Aunque descubrimientos como el Bosón de Higgs y el conocimiento acumulado sobre los quarks han permitido responder algunas de las grandes preguntas sobre la naturaleza, todavía existen enigmas fundamentales por resolver.
Entre ellos, señaló la materia oscura, cuya naturaleza continúa siendo desconocida y que, de acuerdo con la evidencia científica, no está constituida por las partículas conocidas.
El investigador de la Universidad de Sapienza Roma explicó que la próxima etapa del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), particularmente su fase de alta luminosidad, representa una oportunidad para buscar nuevas respuestas y explorar fenómenos que podrían revelar partículas o simetrías todavía desconocidas.
También hizo referencia a diversos problemas teóricos relacionados con el Bosón de Higgs, que abren nuevas interrogantes sobre el comportamiento de la naturaleza a energías más elevadas.
⚛️ De la dirección del CERN a las aulas de la BUAP
Dirigir el CERN fue para Maiani una de las etapas más complejas de su trayectoria. Entre las decisiones que recordó se encuentra la determinación de concluir las operaciones del acelerador LEP, ante la necesidad de garantizar la continuidad de la construcción del LHC.
El científico explicó que prolongar la operación del LEP habría representado dificultades económicas y técnicas para el desarrollo del nuevo acelerador. A ello se sumó posteriormente el desafío de enfrentar un costo mayor al previsto para la construcción del LHC, situación que obligó a reorganizar programas y buscar nuevas alternativas financieras.
En este proceso, destacó la intervención de la Banca Europea, que otorgó un préstamo de largo plazo a una organización científica, una operación que permitió enfrentar las necesidades financieras del proyecto.
🇲🇽 La BUAP, protagonista en la colaboración con el CERN
Uno de los aspectos que Maiani destacó especialmente fue la incorporación de la Física latinoamericana al CERN, particularmente el papel de la BUAP.
Recordó que, junto con la doctora Verónica Riquer, impulsó un programa europeo de intercambio financiado por la Unión Europea, que posteriormente dio paso a EPLANET, una red destinada a fortalecer la formación científica y la investigación en Física de altas energías mediante la vinculación entre instituciones de América Latina, Europa y el CERN.
Esta colaboración permitió consolidar la participación de la BUAP en ALICE (A Large Ion Collider Experiment), uno de los principales experimentos del Gran Colisionador de Hadrones y enfocado en el estudio de la Física Nuclear de Alta Energía.
Para Maiani, la incorporación de investigadores latinoamericanos y, particularmente, de la BUAP significó un cambio importante en el desarrollo de la colaboración científica internacional alrededor de ALICE.
🎓 Una relación científica que deja huella
El vínculo entre Luciano Maiani y la BUAP también tiene un reconocimiento institucional: en 2010, la Universidad le otorgó el Doctorado Honoris Causa por sus contribuciones a la ciencia.
Reconocido por formular el mecanismo GIM y por plantear teóricamente la existencia de un cuarto quark, cuya posterior comprobación se relacionó con el descubrimiento de partículas encantadas, Maiani continúa acercando su experiencia a las nuevas generaciones de científicos.
Su visita representa así mucho más que una conferencia: es un encuentro entre la experiencia de uno de los referentes de la Física de partículas y una comunidad universitaria que participa activamente en proyectos científicos de alcance internacional.
Desde Puebla, la BUAP mantiene abiertas las puertas a la colaboración científica global y a las preguntas que todavía esperan respuesta en el universo.

