De residuo marino a innovación: estudiantes BUAP crean biohilos con sargazo

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Lizbeth Nava Martínez y Lizzeth Cabrera Vargas desarrollaron un biomaterial con potencial para sustituir hasta 90% de los componentes derivados del petróleo en las cuerdas de raquetas de tenis.

Lo que para muchos representa un problema ambiental en las costas mexicanas, para dos estudiantes de la BUAP se convirtió en materia prima para innovar. Lizbeth Nava Martínez y Lizzeth Cabrera Vargas, de Ingeniería Textil, desarrollaron biohilos elaborados a partir de sargazo, con el objetivo de crear cuerdas para raquetas de tenis más sustentables.

El proyecto, denominado Alginate Sports Corp, busca aprovechar esta alga marina y transformarla en un biomaterial capaz de competir con las cuerdas convencionales en características como resistencia, flexibilidad, durabilidad y comportamiento ante la humedad.

🔬 Del sargazo al biohilo

Para obtener el material, las estudiantes recolectaron el sargazo, lo lavaron, secaron y redujeron de tamaño. Posteriormente aplicaron procesos de tratamiento ácido y extracción alcalina para obtener alginato de sodio, uno de los principales componentes de la pared celular del alga.

Después de filtrarlo, purificarlo y secarlo, el alginato fue convertido nuevamente en una solución y combinado con cloruro de calcio para solidificarlo y obtener los primeros biohilos.

Sin embargo, el equipo encontró un reto: una vez seco, el material disminuía su resistencia. Ante ello, las estudiantes experimentaron con diferentes combinaciones de materiales, entre ellos poliuretano, nylon, cáñamo y fibras naturales y sintéticas.

El nylon fue el que ofreció mejores resultados en tenacidad y tensión, alcanzando un comportamiento similar al de las cuerdas utilizadas convencionalmente en el tenis.

🎾 Ciencia que también cambia de color

Para evaluar el desempeño mecánico del material, las jóvenes utilizaron simulaciones mediante SolidWorks, donde diseñaron una raqueta de tenis y sometieron virtualmente sus cuerdas a diferentes pruebas.

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Además, incorporaron un pigmento termocrómico, capaz de cambiar de azul fuerte a blanco conforme aumenta la temperatura, una característica que permitió observar el comportamiento y uniformidad del material.

🌱 Convertir un problema ambiental en oportunidad

Aunque el sargazo forma parte de los ecosistemas marinos y proporciona alimento, protección y hábitat para diversas especies, su acumulación excesiva puede generar impactos ambientales. Cuando cubre grandes extensiones, limita el paso de luz solar y afecta la fotosíntesis de plantas marinas; durante su descomposición también puede liberar gases como el ácido sulfhídrico.

Frente a este escenario, las estudiantes plantean aprovechar el sargazo como materia prima para generar productos con menor impacto ambiental.

“Queremos llegar a tener un producto sustentable a partir de un problema ecológico”, explicó Lizbeth Nava Martínez, quien señaló que las cuerdas actuales de tenis utilizan materiales derivados del petróleo.

La meta de Alginate Sports Corp es reducir entre 60 y 90 por ciento el contenido de materiales provenientes del petróleo, utilizando alginato como parte del recubrimiento y estructura del producto.

El proyecto fue presentado durante el Primer Concurso de Sostenibilidad Textil (FEST-TEX 2026), organizado por el Colegio de Ingeniería Textil, donde estudiantes mostraron propuestas innovadoras enfocadas en el aprovechamiento de residuos.

Así, desde las aulas y laboratorios de la BUAP, el sargazo deja de ser visto únicamente como un desafío ambiental y se convierte en una oportunidad para impulsar materiales sustentables, innovación tecnológica y soluciones para el futuro. 🌊🔬♻️

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