
La actividad, supervisada por la Rectora Lilia Cedillo Ramírez, reunió a estudiantes, docentes y especialistas en torno a una serie de acciones orientadas a la conservación de los ecosistemas, la restauración ambiental y la protección de la biodiversidad dentro de los espacios universitarios.
Como parte de la jornada, el investigador Ernesto Chanes Rodríguez impartió una conferencia sobre la importancia de la reforestación con especies nativas, destacando que la selección adecuada de árboles y plantas favorece el equilibrio ecológico y fortalece la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.
Además de la plantación de árboles y especies vegetales, el evento incluyó una exposición de carteles científicos, talleres ambientales y la participación de estudiantes emprendedores que ofrecieron plantas y productos relacionados con el cuidado de la naturaleza, fomentando así la educación ambiental desde distintos enfoques.
Durante la inauguración, la directora de la Facultad de Ciencias Biológicas, Dolores López Morales, subrayó que el calentamiento global ha provocado fenómenos climáticos cada vez más extremos, por lo que los árboles representan una herramienta indispensable para mitigar sus efectos. Recordó que las especies arbóreas capturan dióxido de carbono, regulan la temperatura, filtran contaminantes, favorecen la infiltración del agua de lluvia y contribuyen a conservar la biodiversidad en las zonas urbanas.
Como parte de este esfuerzo, la facultad anunció la ampliación de su jardín de polinizadores, ubicado en el acceso principal del edificio, mediante la siembra de 40 plantas de distintas especies, entre ellas ejemplares de Fabaceae, Dodonaea, Tecomas y un árbol de Magnolia, con el propósito de crear un espacio que favorezca la presencia de abejas, mariposas y otros organismos esenciales para el equilibrio ambiental.
Con estas acciones, la BUAP reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la educación ambiental y la formación de ciudadanos conscientes de la importancia de proteger los recursos naturales, demostrando que la ciencia y la participación comunitaria son fundamentales para construir un futuro más verde.

