
Este documento se convierte en un referente para las instituciones de educación superior al establecer principios orientados a la defensa, protección y promoción de los derechos humanos dentro de las comunidades universitarias, con el propósito de consolidar espacios más justos, incluyentes y comprometidos con la cultura de paz.
La Declaración de Derechos Universitarios fue respaldada por los 34 integrantes de la REDDU, quienes coincidieron en que el reconocimiento de la dignidad humana es un elemento indispensable para fortalecer la convivencia, el respeto a la diversidad y la construcción de sociedades democráticas.
El texto parte de la premisa de que las universidades son espacios fundamentales para la formación integral de las personas, el desarrollo del pensamiento crítico y la generación de conocimiento con responsabilidad social.
Durante la sesión, las y los defensores universitarios destacaron que la diversidad de identidades, trayectorias, expresiones y culturas representa una de las principales fortalezas de las instituciones de educación superior, por lo que debe ser protegida, visibilizada y valorada.
La elaboración de esta declaratoria fue resultado del trabajo colaborativo encabezado por José de Jesús Guzmán Morales, con la participación de representantes de defensorías universitarias de diversas instituciones del país, incluida la BUAP a través de Omar Gerardo Aguirre Ibarra.
Como parte de las actividades de la asamblea, también se presentó el libro digital Fray Bartolomé, ombudsman-defensor de derechos humanos de América, obra de José Acevedo Acosta, que recupera el legado histórico de la defensa de los derechos humanos en América desde la figura de Fray Bartolomé de las Casas.
La presentación estuvo a cargo de Alejandra Chávez Lomelí, quien destacó la relevancia de la publicación para comprender la evolución del papel de las defensorías y la protección de los derechos fundamentales.
Con la aprobación de esta declaración, la REDDU y las universidades participantes refrendaron su compromiso de fortalecer mecanismos de protección, inclusión y respeto que contribuyan a construir comunidades universitarias más equitativas, solidarias y comprometidas con la justicia social.

