
Respaldada por los Comités Internos de Gestión Ambiental (CIGA) y el Comité Institucional de Sustentabilidad Ambiental, la estrategia no solo busca reducir el impacto ambiental, sino también fomentar una cultura ecológica entre estudiantes, docentes y personal administrativo.
La iniciativa se desplegará en tres fases clave:
Primera fase: marzo de 2026
La universidad comenzará eliminando utensilios de plástico y unicel de un solo uso —como vasos, tapas, popotes, bolsas y botellas— en eventos con menos de 100 asistentes dentro de áreas académicas y administrativas. Esta etapa marca el arranque de un cambio inmediato en actividades cotidianas.
Segunda fase: agosto de 2026
El siguiente paso será la sustitución de recipientes y contenedores de alimentos por opciones biodegradables o reutilizables. Además, se prohibirá el uso de botellas de plástico de un solo uso en eventos con más de 100 personas, ampliando así el alcance de la política.
Tercera fase: agosto de 2027
La meta final es contundente: la eliminación total de botellas de plástico desechables dentro de todas las instalaciones universitarias. Con ello, la BUAP busca consolidarse como una institución referente en responsabilidad ambiental.
A lo largo de cada etapa, la universidad promoverá activamente el uso de alternativas reutilizables como termos, recipientes y cubiertos, apostando por un cambio de hábitos que trascienda el campus.
Con esta estrategia, la BUAP no solo responde a la urgencia ambiental global, sino que también posiciona a su comunidad como agente de cambio, demostrando que las grandes transformaciones comienzan con decisiones concretas.

