
Lejos de ser una muestra tradicional, la exposición invita a una experiencia sensorial donde el público puede manipular copias artesanales de las piezas originales, acercándose así a los medios alternativos que históricamente han impulsado la contracultura y el pensamiento crítico.
Los artistas Uziel León, Paulina Aceves, María del Cielo Alducin, Kimberly Pedraza, Fernanda Cortés, Edwing Salazar, Shari Jaen Galeazzi, Félix Edén, Julia Ramos, Juliette Hernández, Aidaly Pérez y Margarita Morales abordan temas incómodos y urgentes: infancias vulneradas en internet, el cuerpo como territorio identitario en conflicto y la violencia presente en los medios de entretenimiento y en el arte. Cada pieza funciona como una voz que incomoda, cuestiona y propone nuevas lecturas del mundo contemporáneo.
Bajo la lógica del “cubo blanco”, estrategia museográfica que aísla los objetos de su entorno para revisarlos desde otra óptica, la exposición se organiza en tres ejes: “Lo corporal-corpóreo”, “La crítica al tejido” y “La extensión del pensamiento”. Estas categorías revelan cómo el fanzine, décadas después de su origen punk, continúa reinventándose como un medio libre, deconstruido y profundamente político.
Antes de la inauguración oficial —a la cual asistió el secretario Administrativo de la BUAP, Juan Antonio Cruz Moctezuma—, el público presenció un performance que reflexionó sobre el impacto de la tecnología en la vida cotidiana, abriendo así un diálogo directo con los temas de la exposición.
“Punk, política y praxis” se erige como un espacio donde la estética punk, la crítica social y la creación artesanal convergen para recordarnos que el arte, como el fanzine, sigue siendo un territorio de resistencia.

